CONFIANZA por la CERCANÍA

Seamos sinceros: la adolescencia es una periodo dificil para utilizar un corsé. A la incomodidad de su uso se añade la relevancia a estas edades de la imágen personal, y el temor a la reacción por parte del entorno del joven, principalemente entre sus amistades y compañeros de colegio. La experiencia de miles de casos tratados en Grau Soler nos demuestra que la involucración del adolescente en su propio tratamiento es absolutamente fundamental para su éxito. Debe comprender la importancia de utilizar el corsé y entender las bases tecnicas sobre las que actúa para garantizar que lo emplea correctamente. Todo ello le permitirá "dominar" su situación, y tener la confianza necesaria para afrontar los meses de tratamiento con seguridad y confianza.

En Grau Soler involucramos al joven desde el mismo momento de la toma de medidas. El empleo de nuestro exclusivo escaner de cuerpo entero supone una experiencia cómoda, divertida y participativa, eliminando el trauma que supone el vendaje de escayola, las herramientas de corte, etc. Su máxima fidelidad también reduce el tiempo de visita, eliminando las repeticiones habituales debidas a la menor calidad de los escaneres manuales.

Tras la toma de medidas el Tecnico invita al usuario a participar, si lo desea, en el diseño por ordenador de su propio corsé. De esta manera entendeerá los motivos de sus formas peculiares y como estas actuan en la correccion prescrita por el doctor.

Las revisiones periódicas del corsé a lo largo del tratamiento dan continuidad a la relación entre el usuario y su Técnico, aumentando la confianza, clave para que el tratamiento progrese satisfactoramente.

Y así llegamos al final del tratamiento. Es el momento en que el doctor da el alta y retira el corsé y el joven recoge los frutos de su constancia.

Y, en tantas y tantas ocasiones, es el momento también en que nuestro Técnico recibe una fotografia con una palabra: "GRACIAS"

 

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